El joven corrió desesperado, hecho una bola de fuego. Agitaba sus manos instintivamente queriendo apagar las llamas. Su máscara antigás apenas dejaba escapar unos gritos de dolor. En una pared, detrás de él, el graffiti de una pistola dispara una palabra: “PAZ”.

Premiada como la Mejor Foto del Año del prestigioso certamen World Press Photo (WPP) ayer en Amsterdam, la fotografía captó el momento en el que Víctor Salazar, un estudiante de bioanálisis de 28 años, ardía como una antorcha. El jurado afirmó haberla elegido porque “desencadena una emoción instantánea”.