Algunos se quedarán con los goleadores, pero el resultado no hubiese sido el mismo sin las impresionantes intervenciones del arquero de River: Franco Armani. “Gracias a dios se consiguió un título. Fuimos agresivos en todos los sectores de la cancha”, dijo el arquero.

En el primer tiempo el arquero no tuvo ninguna tapada de extremo riesgo, pero mostró seguridad. Un par de pelotazos que retuvo sin mayores problemas.

Pero lo fundamental llegó en el segundo tiempo, cuando Boca salió a buscar el empate y pasar por encima a River. A los dos minutos, tras una definición de Pavón, llegó a manotearla para que la pelota bese el travesaño y se vaya por arriba. “Esta fue la más dificil porque venía en globo, pero llegué a desviarla”, dijo tras el partido.

Dos minutos después, a los 4, una jugada confusa en el área tras un centro que llegó a cabecear Goltz y Armani se estiró para mandarla de nuevo al córner.

A los 15 no tuvo una tapada, pero sí muy atento para salir a cortar un pelotazo que tenía a Pavón por destino. Con la defensa adelantada, si el arquero no dejaba rápido el área la oportunidad de gol iba a ser mucho mayor, pero llegó bien a despejar.

La última y más impresionante fue en la previa al segundo gol de River. Tras una buena combinación de Boca, Fabra llegó cara a cara con el arquero, pero Armani tapó con una pierna. El rebote le quedó a Nández quien intentó, pero otra vez el cuerpo del arquero la desvió y la mandó al córner. De aquella jugada salió la memorable corrida de Nacho Fernández, el centro del Pity Martínez y el gol de Nacho Scocco.

El arquero fue fundamental para definir la final a favor de River.