Seis de junio del 2015. Huracán visitaba al Colón de Osella y en la defensa visitante había un personaje que luego se ganaría el aprecio de todos los sabaleros: Eduardo Domínguez.

El actual DT de Colón tenía 36 años, había regresado al club de Parque Patricios para retirarse allí y estaba a menos de dos meses de colgar los botines.

Ese partido debió sufrir un delantero que ya se perfilaba para ídolo de Colón: Lucas Alario, que tenía unos 15 años menos que el defensor. En agosto de ese mismo año, Domínguez dejaría de ponerse los cortos para hacer un cambio rotundo: dos días después de anunciar su retiro como jugador asumiría como DT de Huracán.

Dirigió al club de Parque Patricios 52 partidos, hasta el 2016, cuando sería contratado por Colón. En el Sabalero lleva 37 jugados: 17 ganados, 11 empatados y 9 perdidos. Una efectividad del 60%. Con un buen rendimiento en el torneo local y una clasificación a la Copa Sudamericana, el otrora defensor que tuvo que soportar a Lucas Alario antes de su retiro, ahora es ídolo en el club santafesino.