Las fuertes lluvias que tuvieron lugar durante las últimas semanas en la cuenca del Paraná provocaron un aumento del caudal del río, que ya preocupa en varias provincias argentinas, entre ellas Santa Fe. En el norte, los productores ganaderos comenzaron a desplazar vacas de las islas y en Corrientes hay personas evacuadas, mientras que Rosario se prepara con tiempo para afrontar la crecida.

Según el registro de Prefectura Naval Argentina (PNA), el río midió este domingo a la mañana 4,91 metros en el puerto de Reconquista, 1,44 metros más que la marca del 1º de enero, cuando llegó a los 3,47 metros.
Esa marca deja a la estación fluvial de esa ciudad, situada unos 330 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, a apenas 19 centímetros del nivel de alerta y desde el Instituto Nacional del Agua (INA) adelantaron que allí el Paraná “podría superar los 5 metros el martes”.
La situación se repite cada verano y los productores suelen trasladar a los animales desde las islas y zonas de bañados a campos tierra adentro, algo que también sucede en el sur provincial.
Por el momento la crecida afectaba al departamento General Obligado, cuya cabecera es Reconquista, y más al sur comenzaban con las previsiones en el departamento San Javier, donde se reunirán este lunes autoridades del Ministerio de la Producción y de los municipios involucrados.


















