Un aumento de la transmisión selvática del virus cada vez más próxima a centros urbanos muy poblados, como el Gran San Pablo, alertó a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por eso, el organismo internacional volvió a recomendar el martes 16 que las personas que viajen a Brasil en los próximos días se vacunen contra la fiebre amarilla.

El ministerio de Salud de Nación mantiene esa recomendación vigente desde el año pasado. Según este organismo, la vacuna debe aplicarse por lo menos 10 días antes del viaje, en especial si el itinerario incluye visitar áreas naturales. Quienes ya la hayan recibido, no deberán volver a aplicársela. Una sola dosis de la vacuna aprobada por la OMS protege de por vida.

Según publicó La Nación, la transmisión de la fiebre amarilla tiene dos ciclos: el selvático y el urbano. El primero es el que está ocurriendo -y preocupa- en Brasil. Produce brotes epidémicos en los monos (epizootias) de las áreas silvestres y son los mosquitos sabethes o haemagogus los que transmiten el virus entre los monos y al ser humano sin vacunar. Por eso, la indicación de la protección también incluye medidas de prevención de las picaduras de mosquitos.

Las autoridades sanitarias brasileñas confirmaron que hubo 20 muertos en lo que va del año. Fueron 11 en el estado de Minas Gerais, cuatro en el de San Pablo, tres en el de Río de Janeiro, una en el de Bahía y otra en Brasilia.