
Desde la tribuna, el presidente de Colón José Vignatti se fotografió viendo lo que fue la derrota del Bayer Leverkusen frente al Bayer Munich por 3 a 1. Las negociaciones por lo que el Sabalero debe devolver al equipo alemán por el pase de Alario ya habían empezado a fracasar, pero eso no desmotivó a Vignatti que igual se hizo presente en el imponente estadio.
No pudo ver demasiado tiempo en acción al jugador de Tostado, porque el técnico decidió incluirlo a los 19 del segundo tiempo y no llegó a tener demasiada influencia en el juego. Pero de todas maneras, el presidente sabalero dijo presente y disfrutó el encuentro junto al representante, Pedro Aldave.
Sobre lo que Colón debe restituir al club alemán, Leverkusen quiere los € 3.190.000 y se puso firme en que no aceptará descuentos ni jugadores en parte de pago. Concluida esa etapa de negociación, todo indica que el tema se resolvería en la FIFA y en el Tribunal de Arbitraje Deportivo.

El plan Vignatti contemplaba no desembolsar más de 2 millones de euros y dar a un jugador en parte de pago: Tomás Sandoval era uno de los señalados. Pero en Alemania se pusieron estrictos: nada de descuentos, ni de jugadores. A lo sumo, le indicaron, se podía discutir el plazo.
Tras el partido, el presidente de Colón regresaba al país. Tendrá la posibilidad de hacer alguna propuesta más, sino todo se resolverá en la FIFA.























