Mientras continúa la búsqueda de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan, perdido el miércoles 15, se comienzan a investigar las causas de la tragedia, una de las más grandes de la historia moderna del país.

Una auditoría del Ministerio de Defensa alertó que hubo ciertas “irregularidades” en la compra de las baterías del submarino, que se realizó de manera directa, sin licitación. La información que arroja el diario La Nación coincide con un estudio de la Sigen sobre ese procedimiento.

La investigación había sido realizada entre 2015 y 2016, pero recién ahora sale a la luz. Allí se informaba que no se habían cumplido con los estándares normativos para reparar y recambiar las baterías. Y la hipótesis versa sobre la idea de direccionar la compra hacia algunos proveedores en particular. Los insumos adquiridos tenían, entre otras cosas, las garantías vencidas.

“La información colectada resulta contundente al menos para sostener no sólo que esas contrataciones no se ajustaron al procedimiento administrativo reglado, sino además que el personal militar a cargo de las mismas posiblemente haya incurrido en conductas ilícitas que beneficiaron a las empresas adjudicadas, Hawker Gmbh y Ferrostaal AG”, dice la auditoría que había sido entregada a funcionarios del kirchnerismo.

Con los informes del Ministerio de Defensa y de la Sigen, la Justicia tendrá que determinar qué pasó con el ARA San Juan.