Nueve test. Todos dieron negativos. Ese fue el saldo del primer control de narcolepsia realizado en la ciudad de Santa Fe.

Con el objetivo de mejorar la seguridad vial, comenzaron a realizar este test a los conductores tanto de vehículos particulares como del transporte público. Los exámenes se suman a los operativos para el control de alcoholemia que ya se llevan adelante con presencia de profesionales médicos e inspectores de tránsito.

Si el examen da positivo, las sanciones previstas son muy severas: se retiene el vehículo, se labra un acta de infracción y después están las actuaciones del Tribunal de Faltas que estipula la multa. “Pero lo más importante es la cantidad de días que tiene que dejar de manejar -entre 15 y 45 días-, durante los cuales se lo inhabilita retirándole el carnet de conducir”, completan desde la Municipalidad.

“Fue una buena experiencia porque nos permite familiarizarnos con el dispositivo y de esta manera adquirir más práctica en los controles. Esperamos continuar con los chequeos y también se van a ir incrementando; y ojalá sigan dando estos resultados. La difusión sirve mucho y sobre todos para que tomen conciencia los ciudadanos porque los que manejan bajo el efecto de los narcóticos también van a ser controlados”, explicó el secretario de Control del Gobierno de la Ciudad, Ramiro Dall’Aglio.

Cabe señalar que los nuevos tests tienen su marco normativo en la Ordenanza Nº 12.264, a través de la cual se solicita la modificación del inciso b del artículo 65º de la Ordenanza Nº 10.017 del Reglamento General de Tránsito de la ciudad, incorporando la realización de controles de detección del consumo de estupefacientes en conductores. Las sustancias que permite identificar el dispositivo utilizado para estos exámenes son THC Tetrahidrocanabinol (marihuana); OPI Opiáceos (morfina); COC Cocaína (cocaína); BZO Benzodiacepina (diazepan); AMP Anfetamina (dextroanfetamina); y MET Metanfetamina (D-metanfetamina).

El procedimiento en la vía público de este tipo de controles comienza con la entrega por parte del médico de los instrumentos para el análisis al conductor examinado. Este se coloca un dispositivo en el interior de la boca para tomar la muestra de saliva necesaria para el examen. Posteriormente el médico continua con el proceso a través de un casete de análisis que mediante reactivos, determinarán si existen sustancias no permitidas en el cuerpo. Finalmente, y luego de unos minutos, se informa a través de un monitor el resultado obtenido, pudiéndose imprimir un ticket con el detalle del resultado.