Un predio de 10 hectáreas, miles de turistas de todo el país disfrazados y un entorno único. Nada podía fallar en la XIX Fiesta de Disfraces de Paraná: la más grande de Latinoamérica.

Fue un evento impresionante, el realizado en el acceso norte de la capital entrerriana. Hubo gente de todas las provincias e inclusive de otros países: Colombia, Brasil, Gran Bretaña y hasta de Estados Unidos.

En el escenario principal actuaron Poncho, The Reverend Sons Of y Catarina Spinetta, la hija de Luis Alberto Spinetta; en el escenario ‘Elysium’ de electrónica, los DJs internacionales Dubfire y Marc Houle; y, en las carpas, Mano Arriba, Sin Ensayo, La Don Johnson, Pasándola Bomba, Pibes Chorros y Yerba Brava, entre otros.

No sólo es una fiesta: tuvo un motivo. Esta fue la evolución del hombre, una “odisea buscando la creación de la especie desde los simios hasta la actualidad”, explicaron los organizadores.

Desde la mañana se podían ver princesas, ninjas y decenas de disfrazados deambulando por la peatonal paranaense a la espera del gran evento. La ansiedad se podía sentir en las calles de la capital.

Además, por segundo año consecutivo, se ofreció el “campamento FDD”, a 300 metros del predio, desde el sábado hasta este lunes -post fiesta- con carpas para dos personas, todos los almuerzos y cenas, baños, pileta, vestuarios y duchas; consumiciones, lockers, carga para celulares y entradas para la previa, con bandas en vivo, y la fiesta central de disfraces.