
En la última semana, antes de las elecciones legislativas del 22 de octubre, el presidente Mauricio Macri buscará apuntalar los distritos clave donde Cambiemos necesita sacar una victoria. Por eso tiene pensado un viaje a Córdoba, pero que tendría una escala previa en Rosario.
En esta importante ciudad santafesina, el oficialismo nacional necesita mover el avispero para mejorar su performance de las primarias. La ciudad le fue esquiva a Albor Cantard, el candidato de Cambiemos, y el kirchnerista Agustín Rossi consiguió un buen caudal de votos.
La provincia de Santa Fe es una de las apuestas más importantes de esta elección para el macrismo. Con la victoria asegurada en Capital Federal y en Córdoba, otra victoria que podría conseguir en la provincia de Buenos Aires, el debate está en si podrán dar vuelta la elección de Santa Fe para considerar una victoria nacional del oficialismo.
Según Ámbito, a diferencia de otras localidades santafesinas donde el motor es el agro y el voto fue a Cambiemos, la industrial Rosario le dio la espalda a la Casa Rosada y lo capitalizó el PJ, que logró posicionarse en la lógica binaria como la alternativa opositora. Lógica que corrió a un tercer lugar al Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) del gobernador socialista Miguel Lifschitz, que postula a su ministro de la Producción, Luis Contigiani, como cabeza de nómina.



















