Foto: Josefina Pérez.

El sábado por la tarde en el Club Regatas, Clemente vivió un momento único. Le obsequió una de las camisetas de su colección a Oscar Ruggeri. El ex jugador de la selección no contaba con esa casaca, era la que el “Cabezón” había usado en la Copa América 91. Fue un hecho inolvidable que fue captado por NexoDiario y trascendió a nivel nacional.

Clemente Rodríguez tiene 33 años, es abogado y vino a vivir a Santa Fe en 1995. Nació en Curuzú Cuatiá, Corrientes, pero su infancia y su adolescencia las pasó en Feliciano, Entre Ríos.

“Cuki”, es hincha fanático de Boca y muy futbolero. Hace diez años que colecciona camisetas del equipo de sus amores y de la Selección Nacional. Muchos se preguntan cómo hace, cómo las consigue: tiene un contacto en Buenos Aires y, a la vez, las intercambia con otros coleccionistas que se dedican a esta loca pasión.

Ver más: La increíble historia entre Ruggeri y un coleccionista de Santa Fe

La casaca más valorada que Clemente tiene en su poder es la de Diego Maradona, la que usó en el Mundial de España ’82. La primera celeste y blanca que se puso el “10”, en un campeonato del mundo (foto de nota). También tiene la de Bertoni en el ’78, la de Olarticochea en el ’86 y varias más de la década del ’90 y del 2000.

Fotos: Josefina Pérez.
Fotos: Josefina Pérez.

Por el lado de Boca, tiene la azul y oro, con el 8 en la espalda de Riquelme. Fue el día que debutó ante Unión, en el equipo que era dirigido por Carlos Salvador Bilardo. Esa tarde, el ídolo de Boca marcó un gol. Clemente también guarda la de Juan Román, con la que se consiguió la Copa Libertadores del 2000, con Carlos Bianchi como entrenador.

Otro de los ídolos Xeneize es Carlitos Tévez. Clemente cuida como oro la camiseta del Apache del 2003, cuando Boca volvió a conseguir el título internacional. Y así, un centenar más de camisetas.

Fotos: Josefina Pérez.
Fotos: Josefina Pérez.

Ese es Clemente, el coleccionista que fue protagonista de una anécdota entrañable con Ruggeri. La historia con el ex campeón del mundo ya recorrió todas las redacciones locales y algunos medios nacionales. Fue el premio a esa hermosa locura. Muy pocos la pueden llegar a entender. Y sólo el fútbol la puede generar.