Quienes propugnaban abandonar la Unión Europea decían que con el fin de la relación Londres-Bruselas, el Parlamento británico recuperaría su soberanía. Pero dicho argumento ha sido cuestionado en el documento oficial presentado por la primera ministra Theresa May y que guiará el proceso de ruptura.

Dicho documento señala que el Parlamento ha “permanecido soberano a lo largo de toda nuestra adhesión a la Unión Europea” a pesar de que la gente “no siempre tiene esa sensación”.

De este modo, el “libro blanco” pone en tela de juicio el mensaje central de los defensores del LEAVE, quienes decían que salir de la UE les permitiría recuperar la soberanía y terminar con el control de Bruselas sobre la legislación nacional.

El documento confirma, además, que el Reino Unido se retirará del mercado único y buscará un nuevo acuerdo comercial con la UE “lo más libre y con las menores fricciones posibles”.