
Una oficina de la Provincia de Buenos Aires apareció destrozada, otra vez. Se trata de la Dirección de Recursos Inmobiliarios Fiscales, que depende del ministerio de Economía y está situada en La Plata. Al parecer, no habría faltantes de documentos tras el ataque, simplemente mobiliario roto, por eso crece la hipótesis de un nuevo mensaje mafioso para la gobernadora María Eugenia Vidal. No sería el primero.
Esta vez, según la denuncia policial, el saldo habría sido de 13 computadoras rotas y daños en otros muebles. En los pasillos de la gobernación le apuntan a una teoría: “el proceso de transparencia que está llevando a cabo Vidal”. En esa oficina en particular se están reestructurando todos los bienes inmuebles que pertenecen a la Provincia. Eso tocaría intereses que podrían haber motivado el ataque.
Hay antecedentes de ataques similares al gobierno de Buenos Aires. El año pasado, dos personas entraron sin autorización al despacho de Vidal, por ejemplo. Antes habían ingresado al domicilio que el jefe de Gabinete, Federico Salvai, usa en La Plata. No son los únicos hechos: en diversas oportunidades aparecieron cartuchos de escopeta en la puerta de la casa donde vivía Vidal, en Castelar e infinidades de llamados intimidatorios.


















