
Lo que lamentablemente suele suceder cada vez que viaja un equipo argentino a Brasil se repitió en la noche del jueves. Allí, en San Pablo y después de la eliminación de Rosario Central en los octavos de final de la Copa Libertadores, la policía brasileña se enfrentó con los hinchas del Canalla y la jornada volvió a quedar empañada por un nuevo hecho de violencia.
Con la mayor parte del público local ya fuera del Neo Química Arena luego de los festejos por la clasificación de Corinthians a los cuartos de final, los hinchas visitantes permanecían aún en el estadio, algo que suele suceder en todos los partidos de copa internacional. Y fue allí, que la gente de Central empezó a ser rodeada por la Policía Militar de San Pablo.
En primer lugar, se acercaron al codo en el que el público argentino estaba ubicado y, desde allí empezaron a repartir palazos a los hinchas que estaban en la primera línea. Poco a poco comenzaron a avanzar, lo que dio lugar a las corridas en toda la popular, las cuales aumentaron por la llegada de otro grupo de aproximadamente 15 uniformados que también empezó a reprimir desde la tribuna derecha.

Según informó el diario brasileño Globo Esporte, el resultado de este fuerte enfrentamiento entre los hinchas de Central y la policía terminó con cinco hinchas argentinos detenidos. A su vez, este medio afirmó que el comienzo del incidente se dio por una provocación de la gente del Canalla a la propia policía, la cual comenzó a minutos de que se diera lugar a la salida del estadio.
Sin embargo, un hincha de Central que viajó a Brasil habló con la radio Cadena 3 Rosario y dijo: “A los 45 minutos que tuvimos que esperar empezamos a escuchar los ruidos y era lo que todos sabemos. Puedo asegurar que la hinchada de Central no hizo nada, ellos estaban buscando provocarnos. Asustaron a las mujeres y a los chicos”.























