Enrique Eskenazi, fundador y presidente del Grupo Petersen, falleció a los 99 años en su hogar. El empresario, nacido en la ciudad de Santa Fe el 4 de agosto de 1925, fue despedido por sus hijos Esteban, Ezequiel, Sebastián, Matías y Valeria, sus 14 nietos y sus 9 bisnietos en una ceremonia íntima, tal como lo había pedido en vida. Sus restos descansarán junto a los de su esposa, Hazel Sylvia Toni Storey de Eskenazi, madre de sus hijos.
A través de un comunicado, el Grupo Petersen destacó que Eskenazi vivió una vida larga y prolífica, atravesando dos siglos. “Su trayectoria no pasó inadvertida en el país ni en el exterior. Fue reconocido como un empresario inspirador, de espíritu innovador y excepcional capacidad de liderazgo. Desde muy joven comprendió el compromiso del empresariado con el progreso del país y el bienestar de la sociedad, valores que transmitió a las nuevas generaciones de su familia”, señalaron.
El comunicado también resaltó su vínculo inquebrantable con los valores familiares y humanistas. “Su partida deja un vacío difícil de explicar, pero su legado y sus valores éticos seguirán viviendo en los corazones de quienes lo conocieron. Su incansable trabajo de más de siete décadas quedó reflejado en su autobiografía Soñar la vida y construir los sueños, un lema que marcó su visión humanista y filantrópica”, agregaron.
Eskenazi, oriundo de Santa Fe, mostró desde joven una profunda vocación por el conocimiento. Se graduó como ingeniero químico en la Universidad Nacional del Litoral y continuó su formación en instituciones de renombre internacional, como el Research Department of Continental Can Corp. y el Illinois Institute of Technology, ambos en Estados Unidos.
Su carrera profesional comenzó en el Grupo Bunge y Born, una de las compañías más influyentes del sector agroindustrial argentino. En la década de 1980, asumió el cargo de gerente general en la constructora Petersen, Thiele & Cruz SA, sentando las bases para la transformación y expansión de la empresa.
A partir de la década de 1990, lideró un ambicioso proceso de diversificación que dio origen al Grupo Petersen, incursionando en sectores estratégicos como la infraestructura urbana, la agroindustria, la energía y el sector financiero. En este último ámbito, destacó su rol en la adquisición de bancos provinciales, como el Banco de Santa Fe en 1996, el Banco de San Juan en 1998, el Banco de Entre Ríos en 2004 y el Banco de Santa Cruz en 2008. Estas operaciones consolidaron al Grupo Petersen como un actor clave en la economía regional argentina.
La muerte de Enrique Eskenazi marca el final de una era para el empresariado argentino, pero su legado como visionario y líder comprometido con el desarrollo del país y su provincia natal, Santa Fe, perdurará en la memoria de quienes lo conocieron.



















