Nicolás Blandi fue el último refuerzo en sumarse a Unión. Lo hizo en agosto, ya que por cuestiones sanitarias tuvo que demorar su salida de Chile. Llegó a Santa Fe y estuvo en la platea el sábado 7 de agosto cuando el Tate goleó a San Lorenzo por 4-0. Al día siguiente, llevó adelante su primer entrenamiento.
No sorprende que el jugador necesite tiempo para ponerse en óptimas condiciones físicas, incluso se resintió de una lesión anterior en ese proceso. Con Juan Manuel Azconzábal ni si quiera debutó y con Munúa, hasta ahora, jugó solo 39′ minutos. Todos los partidos que disputó ingresó desde el banco de los suplentes cuando Unión perdía (salvo el debut) y en ninguno de los casos pudo convertir.
Teniendo en cuenta la falta de gol del equipo en el último partido, no sorprendería que el uruguayo comience a darle más minutos en cancha, algo que por el momento no alcanza para una recuperación futbolística.
Se especulaba con que su puesta a punto llevaría un tiempo, pero la realidad indica que hasta aquí no cumplió con las expectativas. La buena noticia es que en las últimas semanas respondió bien a las exigencias.
























