Temprano en la mañana, comenzó a circular la noticia del hallazgo del cuerpo de un hombre sin vida en plena vía pública.  El joven no tenía ninguna identificación, por lo cual el Gabinete de Identificaciones tomó una muestra de las huellas dactilares, para así determinar su identidad. Con el correr de las horas se supo que se trataba de Gustavo Manessi de 31 años.

Los vecinos de calle Padilla al 1600 llamaron al 911 al ver el cuerpo en plena calle. En el momento en que la ambulancia llegó, constató que la posible causa de muerte podía ser por un paro cardiorespiratorio, es decir por muerte natural.

El hombre fue identificado por sus propios familiares como Gustavo Manessi, un estudiante de Diseño de la Comunicación Visual de la UNL, quien al momento de ser encontrado no llevaba más que su vestimenta y un par de anteojos. Los familiares se habían acercado a la Comisaría 5ª para denunciar la desaparición del joven. Luego de reconocerlo confirmaron el faltante de una mochila, su teléfono celular y un disco rígido perteneciente a la compañía de seguros en la que trabajaba.

Desde un principio, y de manera provisoria, la causa fue calificada como “muerte dudosa” y pasó a manos de la fiscalía de homicidios, quedando a cargo del doctor Gonzalo Iglesias. En las últimas horas se ordenó la realización de la autopsia y el pedido de las grabaciones de cámaras de seguridad de la zona. Al mismo tiempo se comenzó con una ronda de testimoniales para poder determinar qué es lo que ocurrió con el joven.
Ahora reina la incertidumbre con respecto a su muerte, ya que para su madre se trató de un robo. Además, sostienen que es inentendible cómo terminó en esa dirección si había salido de la casa de un amigo en un remis a eso de las 1.30hs de la madrugada.