Se lo ganaron con jerarquía. Se enfrentó a un rival que aprovechó dos oportunidades en el primer tiempo y liquidó todo en 23 minutos. En cambio, Unión tuvo jugadas claras para llegar al descuento y no supo concretar. Primero por impericias propias y después por la figura de Andújar.

Los dos goles llegaron de pelota parada. A los dos minutos, tras un tiro libre, Nereo desvió un cabezazo de Viatri y el rebote le quedó a Matías Aguirregaray para marcar. A los 23 minutos, Brítez bajó la pelota después de un centro y otra vez el defensor “Pincha” estaba en el lugar indicado para volver a gritar gol.

Unión buscó, intentó jugando y a veces a los “ponchazos”. Magallán se fue convirtiendo en el jugador más importante que abandonó el equipo cuando faltaban diez minutos. Una decisión que llamó la atención, aunque se cree que fue por pedido del volante. El “tatengue” tuvo aproximadamente una decena de chances para convertir y no pudo .Entre la suerte y Andújar evitaron la conquista rojiblanca.

Lo que se puede rescatar de esta derrota, es la reacción y el intento del conjunto de Marini. Pero no alcanzó. Fue protagonista cuando el partido estaba 2 a 0 y su rival decidió regular con un solo delantero en el segundo tiempo.

La suerte no acompañó, es verdad. Alguna podría haber entrado como premio a tanta búsqueda. Ahora, Unión tuvo errores que pagó muy caro, sobretodo en el segundo gol y Estudiantes es un equipo con jerarquía y se lo terminó ganando con eso y por eso.

El conjunto santafesino sumó 7 puntos de 33, en lo que va del 2017. Marini como entrenador perdió tres partidos y empató uno. Unión es el tercer peor equipo de este año. Marcó siete goles en doce encuentros. Son números que siguen siendo lapidarios y que reflejan la dura realidad.