Poco y nada. Así se puede resumir lo que demostró Unión en lo que va de este 2017.

En líneas generales, se puede rescatar aquel inicio con River que sirvió para traerse un punto del Monumental. La gran victoria ante Talleres que parecía la recuperación de un equipo que volvió a caer. Y desde la llegada de Marini, se puede destacar el primer tiempo ante Colón que fue fundamental para no perder el clásico. El resto, a nivel futbolístico, fue muy flojo.

Los números no mienten y son contundentes. Veamos: el “Tatengue” obtuvo 7 puntos de 33. Fueron seis derrotas (Colón, Banfield, Defensa y Justicia, Vélez, Atlético de Rafaela, Arsenal), cuatro empates (River, San Martín (SJ), Patronato, Colón), y una sola victoria, que fue ante Talleres.

El equipo marcó siete goles. El dato saliente es que cuatro goles los convirtió en un mismo partido, que fue en el triunfo ante la “T”. Los otros tres, son muy pocos para los diez partidos restantes. La conclusión es que hay una marcada falta de ataque, debido a la pobreza de juego. En lo que respecta a lo defensivo, recibió 16 goles. Lo que hace a una diferencia de -9.

Insisto, en este caso los números no mienten y son lapidarios. Son el fiel reflejo de lo que Unión expresó en la cancha.