
Este viernes y sábado, una posta de testeo de olfato estará ubicada en avenida Aristóbulo del Valle, en su intersección con Ángel Cassanello. El objetivo es realizar controles de temperatura y olfato a las personas que por allí transitan.
La medida, determinada por la Municipalidad de Santa Fe, se debe al incremento de personas que circulan por esa importante arteria comercial de la capital de la provincia, para realizar sus compras con motivo del Día de las Infancias, que se celebra este domingo. También habrá puestos similares en la peatonal San Martín y en zonas comerciales, que se suman a los que ya se realizan en los accesos a la ciudad y en La Baulera, ubicada en la Estación Mitre.
En estos lugares, se toma la temperatura de los caminantes y se concreta el testeo de olfato a cargo del personal del COBEM. Además, se brindan las recomendaciones básicas como el distanciamiento social, el uso del tapabocas y se aplica alcohol en gel.
La secretaria de Control y Convivencia Ciudadana del municipio, Virginia Coudannes, señaló que la idea es “intensificar los controles, como nos pide el intendente Emilio Jatón, sobre todo en lo que tiene que ver con el espacio público”. A ello sumó que se articulan las acciones con Policía de la provincia, que cuenta con el poder de disuadir a aquellas personas que no respetan las medidas.
“Sabemos que la gente se va a volcar a las arterias comerciales para realizar compras en este sentido y vamos a estar con este punto fijo en Aristóbulo del Valle”, explicó. Además, agregó que esta acción se sumará al control con inspectores respecto de los horarios del comercio, teniendo en cuenta que durante este fin de semana rige una excepción para abrir las puertas de 9 a 19 horas. Por último, sumó los controles de tránsito que se concretan en los accesos a la capital provincial, articulación con fuerzas federales y provinciales, en los que también se realiza el test de anosmia.
Al respecto, Graciela García, presidenta de la Asociación de Comerciantes, Industriales, Profesionales y Amigos de la Avenida Aristóbulo del Valle, calificó como “muy valioso” el control y destacó la importancia de que el municipio “colabore con todos los comerciantes para que la gente tome conciencia y podamos trabajar un poco más tranquilos”.
Si bien reconoció que “el comerciante está asustado porque las ventas no están tan bien”, dejó en claro que la posibilidad de mantener las puertas abiertas “es un avance. Queremos concientizar a la gente para no tener que retroceder y seguir trabajando”, comentó.
Por último, agradeció la actitud de los consumidores que “son respetuosos de las normas y, en un porcentaje amplio, respetan los protocolos, la distancia y el uso del barbijo”.


















