El fiscal Fernando Cartasegna había sido atacado el sábado, en plena calle, por tres personas con uniformes de policías. Denunció la apretada por todos los medios, sin embargo, sus atacantes no se amilanaron: el miércoles por la tarde, el fiscal apareció maniatado y herido en su despacho.

El jefe de la departamental La Plata, comisario Diego Bravo, fue alertado de esta situación por el mismo fiscal, una vez liberado de las ataduras. En la escena actuó un solo agresor, fue alrededor de las 18 horas y la puerta del despacho estaba cerrada por dentro.

“El estaba firmando en su despacho y alguien lo atacó por la espalda y lo ató con cables hasta el cuello, por eso no podía respirar ni pedir auxilio. Estaba en shock y lo derivaron al hospital Italiano de La Plata”, contó el fiscal Marcelo Romero en diálogo con TN y quien habló con Cartasegna.

Romero también dijo que el fiscal agredido que estaba solo en su despacho cuando fue atacado.

En tanto, el procurador general ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense, Julio Conte Grand, afirmó que a Cartasegna “le dejaron escrito con azúcar la palabra Nisman”.

Ayer, Cartasegna recibió el expediente con la presunta conexión policial y los abogados denominados “caranchos” que tramitan causas de cobros de indemnizaciones u otras derivaciones por accidentes de tránsito. Le había dado traslado el fiscal Marcelo Martini, encargado del caso de los “sobres” hallados en la Departamental La Plata de Policía con 156.000 pesos, provenientes de la recaudación ilegal de varias comisarías de la capital bonaerense.

No es la primera vez que lo atacan y es por eso contaba con dos policías de custodia. El sábado, a las 6.30, frente a los tribunales platenses, Cartasegna fue abordado en forma violenta por dos hombres y una mujer para amenazarlo de muerte “si investigaba la trama de los “caranchos” y la conexión policial.