En los últimos días, se dio a conocer un caso que resuena en todo el país. Se trata de una polémica en torno a una psicóloga que intervino para que una niña con retraso madurativo embarazada fruto de una violación no se practicara un aborto legal.

La niña de 11 años se encontraba internada en el Hospital Iturraspe de nuestra ciudad, donde aguardaba para realizarse un aborto legal, para finalizar un embarazo fruto de la violación de su padrastro. Allí era tratada por un grupo de médicos que aconsejaron ponerle fin al embarazo durante los primeros meses de gestación, pero una psicóloga intervino y “convenció” a la familia de no llevarlo a cabo.

La psicóloga María Belén Catalano fue denunciada por una colega ante el Colegio de Psicólogos. Un año después, el Tribunal Ético decidió suspenderle la matrícula por seis meses y realizar un apercibimiento público.

La psicóloga pertenece a la ONG católica Gravida (Centro de Asistencia a la Vida Naciente). Según la presidenta del Colegio de Psicólogos, Mónica Niel,  “La sanción es por la falta de ética porque ningún psicólogo puede hacer esto en la República Argentina”, en relación a intervenir en la labor de colegas y la prohibición para los profesionales influenciar a sus consultantes con sus creencias políticas o religiosas.

Desde la organización Gravida, en conjunto con la psicóloga, apelaron la desición del Colegio, argumentando que  “la intervención le da una sugerencia, no obliga a la paciente a hacer nada que ella, o en este caso la mamá, no quiera”. Según Emilio Perisutti, uno de los representantes de la ONG “Sólo le damos opciones para que sepa qué pasa si aborta o no aborta. A esta mamá no se le daban otras alternativas y de hecho, al conocerlas, siguió con el embarazo. Es más, cuando le preguntamos a la madre de esta pequeña si sabía lo que significaba la interrupción de un embarazo nos contestó: ‘Significa que el hijo va a nacer”.

Además, agregó que “cuando le comentamos que era lo contrario, nos dijo que el bebé no tenía la culpa de nada… Es decir, el equipo interdisciplinario intentaba direccionar el aborto, no le dieron otra alternativa. Creemos que hay que respetar todas las opiniones pero hay que tomarlas conociendo toda la verdad”.

Hoy en día, el bebé tiene más de un año y fue dado en adopción a una familia que no podía tener hijos. Luego del nacimiento, un análisis de ADN confirmó que el padre era el padrastro de la niña, que se había fugado. La confirmación de este dato llevó a la detención del violador.