Julio de Vido está deprimido, según sus más íntimos. Desde el hospital del penal de Ezeiza y con mucho tiempo para pensar, el ex ministro de Planificación (uno de los hombres más poderosos del kirchnerismo), escribió una carta para homenajear a su amigo, Néstor Kirchner, a siete años de su muerte.

En la misiva criticó a Macri, no nombró a Cristina y escribió que desprecia a quienes actúan con “cobardía y traición” al rehuir a la defensa de “nuestra línea histórica legada por…” y ahí cometió un desliz: “Rosas, Irigoyen, Perón y Kirchner”.

Al ex ministro se le pasó por alto que el apellido del ex mandatario de la UCR se escribe con Y. Hipólito Yirigoyen formó parte del homenaje de De Vido, aunque con I.

Para terminar, firmó de una manera particular. “Julio Miguel de Vido, diputado nacional. Preso sin condena”, puso. La idea de ser un preso político flota en su cabeza.

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