En medio de la cuarentena, un grupo de jóvenes decidió desoír las órdenes y realizar una fiesta clandestina. Pero no contaban con el personal del Municipio, que detectó el evento clandestino, fue hasta el domicilio y frustró el hecho.

Personal de la Secretaria de Control y Convivencia Ciudadana de la Municipalidad vio a través de las redes sociales la fiesta que realizarían el sábado por la noche en Güemes al 6400. Los inspectores junto a un grupo de policías se hicieron presentes en el lugar obligaron a terminar con la reunión.

Según trascendió, cuando los organizadores notaron la presencia de los inspectores bajaron el volumen y no respondieron a la puerta. Ante esta situación optaron por llamar al 911 y, una vez que llegó la policía, obligaron a terminar con el evento.

Los municipales labraron un acta al dueño del lugar aunque no se realizaron detenciones.