
Los socios del club rojiblanco aprobaron el balance que se exhibirá en los próximos días en la institución. En dicha reunión no estuvo presente Luis Spanh, presidente de Unión, ni Edgardo Zin, vicepresidente primero. El dirigente que lo presidió fue Emiliio Lamas.
El dato más sobresaliente del balance aceptado fue la deuda que el club tiene con Spanh. El club tatengue le debe cerca de 30 millones de pesos. Además se le suma el dinero que Unión le debe pagar a los herederos de Juan Leonardo Vega.
Mientras que una de las buenas es el cobro que el club debe hacer de la última cuota del pase de Mauricio Martínez en junio del 2018. El monto que entrará es apróximadamente 1 millones de dólares. Para finalizar fijaron la fecha de la Asamblea General Ordinaria para el 21 de noviembre.






















