
El Tate no le encontró la vuelta a un partido sin demasiadas emociones y empató con San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. El equipo del Kily González, que sufrió en el primer tiempo, suma 4 puntos en 3 fechas de la Copa de la Liga Profesional, muestra poco y padece la falta de gol. San Lorenzo, que terminó el encuentro con un jugador menos por la expulsión de Irala, suma 2 unidades.
Por su parte, el Ciclón en vez de mejorar con el paso de los minutos, empeoró. Porque en los primeros 45’ tuvo en Tonga Hernández y Romaña mucha seguridad en el fondo, el doble cinco juvenil que se estrenó fue un pulmón que el equipo venía necesitando y Ferreira y Barrios se juntaron y desequilibraron bastante. Pero en el complemento todo fue muy diferente…
En el entretiempo el Gallego decidió sacar a Perruzzi para sumar a Tarragona en el ataque. Lo fue a buscar. Pero indirectamente generó que el pibe Irala quedara muy solo en el medio, tanto que terminó siendo expulsado sobre el final, dándole la posibilidad al Tatengue de ganar terreno y adueñarse de ese mediocampo que ya no tenía la misma presión con el Perrito Barrios formando el doble cinco.
Es cierto que, aunque el local fue un poco más, ninguno de los dos equipos brilló y fue a través de pelotas paradas que se generaron las situaciones de mayor peligro. Del lado del conjunto azulgrana, Ferreira estrelló el travesaño; mientras que para los santafesinos fue Enzo Roldán el que obligó a Altamirano a lucirse.
Entonces la gente terminó masticando bronca y estallando con el clásico grito de batalla en la segunda mitad, cuando ya no se veían aquellas buenas conexiones del principio. ¿Injusto? Puede ser, porque los de Insua siguen de menor a mayor: después de aquel flojísimo arranque con Lanús, el 1-1 con Belgrano y la parda sin goles de este lunes fueron dejando otra imagen, pero sigue sin ganar y la Copa de la Liga no da tregua.





















