El pueblo alemán elegido para la celebración del concierto se llama Themar y pertenece al Estado de Turingia. No es la primera vez que se celebra este tipo de eventos en éste Estado de la República Federal de Alemania y según datos del Ministerio del Interior de Turingia, allí tuvo lugar una quinta parte de los 68 conciertos de rock de ultraderecha que se celebraron en 2016.

En su mayoría, la población de Themar se mostró abiertamente en contra de la organización del concierto. Los intentos por impedir la realización del evento fueron desde marchas pacíficas con carteles, la decisión de no alojar neonazis en las pensiones del pueblo y hasta un servicio religioso ecuménico la noche previa al concierto, sin embargo ninguno de estos actos logró su cometido.

Themar se convirtió durante un fin de semana en la capital musical de los neonazis, quienes llegaron al pueblo para participar en un macroconcierto de rock que se celebró bajo el lema “Rock contra la extranjerización” en un claro mensaje contra la ola de inmigrantes que viene recibiendo Europa y puntualmente Alemania en los últimos años.

Los neonazis que se trasladaron hasta el pueblo lo hicieron vestidos con camisetas negras donde se podía leer “La toma de Themar”, “División Turingia”, “Pájaros libres”, “Testigos de sangre” y “El III camino” y lograron llenar la inmensa carpa que había sido levantada en las afueras de Themar.

El evento contó con la presencia de mil policías encargados de la vigilancia y el control dentro del predio y pese a la gran afluencia y convocatoria del concierto, no se registró ningún tipo de incidentes. La gran convocatoria que tuvo este último recital entusiasmó a los organizadores para programar un nuevo concierto, con lo cual los tranquilos habitantes de Themar muy probablemente tendrán que volver a convivir con los neonazis.