Una nena murió por comer una mandarina que habría sido rociada con agrotóxicos en una quinta de cítricos.
El hecho ocurrió luego de que la menor pasara junto a un hermano por la plantación y comiera una mandarina. Eso generó que se descompensara.
Entonces se decidió trasladar a la chica para su mejor atención al hospital María Auxiliadora, de mediana complejidad, situado en la ciudad de Saladas, a 54 kilómetros de distancia de Mburucuyá.
De acuerdo con el reporte policial, la niña murió en el camino al centro sanitario y se determinaron acciones para profundizar la investigación con allanamientos en la zona de donde habría tomado la fruta.



















