La destituida fiscal general de Venezuela y su esposo, el diputado Germán Ferrer, ya están en Bogotá, Colombia. Llegaron en un vuelo privado procedente de Aruba, adonde llegaron en una lancha, tras haber denunciado al presidente venezolano, Nicolás Maduro, de cobrar coimas de la multinacional brasileña Odebrecht.

La ex fiscal “ingresó al país e hizo su correspondiente trámite migratorio ante las autoridades colombianas”, anunció la Oficina de Migración del país cafetero.

Según un audio de la ex fiscal difundido en la Cumbre de Procuradores y Fiscales Generales de América Latina que se realizó en México, existen “detalles de toda la cooperación, montos y personajes que se enriquecieron en la investigación que involucra a Nicolás Maduro”.

En la misma línea, la ex fiscal sostuvo que el gobierno de Maduro la removió de su cargo “para frenar la investigación” y remarcó que “eso los tiene muy preocupados y angustiados porque saben que tenemos la información y el detalle de todas las operaciones”.

La última vez que se la vio públicamente a la funcionaria fue el domingo 6 de agosto cuando asistió a un foro del que participaron expertos, políticos y autoridades locales en la Universidad Católica Andrés Bello. Un día antes había sido destituida por la Constituyente, que en su lugar nombró al defensor del Pueblo, Tarek William Saab.

Ortega Díaz fue destituida de su cargo por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que dio la orden de prohibir su salida del país y de congelar sus cuentas bancarias y propiedades, después que la fiscal se rebeló contra la corte, denunciando el golpe de Estado continuado del supremo tribunal y el fraude de la asamblea constituyente.