
La familia de Daniel Gómez tuvo una madrugada de terror en su propia casa, en Rosario. Porque a las tres de la mañana se levantaron con el estruendo de balazos sobre la ventana: algunos, incluso, ingresaron a través del vidrio al interior de la vivienda.
Sucedió en la esquina de Presidente Quintana y Avellaneda. Y la sorpresa fue tal que el dueño de la casa quiso hablar frente a las cámaras para avisarle a los delincuentes que probablemente se habían confundido de destinatario. “Hasta hace tres meses mi casa estaba alquilada, quizás era un mensaje para quienes fueron mis inquilinos”, dijo el dueño del inmueble.
Apenas sucedió el hecho, Gómez llamó a la policía: “A los tres minutos estuvieron en mi casa”. La PDI se llevó los proyectiles: “esto es un mensaje mafioso”, le confirmaron. Y le dijeron: “A quién vas a denunciar si no se vió a nadie”.
“En mi barrio no suelen suceder este tipo de cosas, pero hay muchas cortadas y las casas son muy parecidas. Por eso yo pienso que fue una equivocación”, dijo Gómez en diálogo con TN.
Y luego agregó: “Nosotros estábamos durmiendo. Si era al mediodía estábamos almorzando podría haber sido una tragedia. El impacto de bala que ingresó al domicilio era bajo, daba en el pecho de una persona”.
Por último, Gómez aseguró: “Fue un momento horrible despertarse con esos estruendos adentro de su casa” y confesó que su familia quiere irse de la casa, aunque aún no habían decidido qué hacer.


















