Tras más de dos meses en la línea roja del colapso sanitario bajó la ocupación de camas críticas y dio “un pequeño respiro”. El director del Hospital Cullen pidió sin embargo que se sigan extremando cuidados para que esta tendencia continúe y el panorama sea cada vez más alentador.

Este jueves al mediodía, en el Cullen quedaban cuatro camas desocupadas de 47; en el Iturraspe había dos libres sobre un total de 40 y en el viejo Iturraspe quedaban cinco, de un total de 25.

El escenario es diferente en el sector privado, donde todavía quedan 23 camas libres, de un total de 90 disponibles (una ocupación del 58 por ciento).

“El hospital (Cullen) sigue con un alto nivel de ocupación, más allá de que tenemos un pequeño respiro en cuanto al 100 por ciento de ocupación que llevamos en estos últimos dos meses”, manifestó Juan Pablo Poletti, a cargo de la dirección.

“Hoy estamos en terapia intensiva con cuatro camas libres, lo que nos da un pequeño respiro. Veníamos con una o dos camas libres o cero. En este caso, tener cuatro camas libres para nosotros es una muy buena noticia”, continuó.

Describió que “tal cual lo vivimos en la primera ola, cuando baja el covid, empieza a subir el no covid. Porque la gente empieza a andar en la calle, a circular; y aumentan los accidentes. Lo que es la sala general no covid estamos casi en un 90 por ciento de ocupación”.

Informó que “en el día de ayer (por el miércoles) se revirtieron tres salas que habían sido covid, volvieron a ser no covid. Un 50 por ciento son internaciones covid y el otro no covid. Estamos haciendo diariamente esta logística”.

Comentó que “el hospital miliar lleva casi 15 días con un 90 por ciento de ocupación. Realmente se necesitó, se utilizó; en óptimas condiciones, con calefacción, con agua caliente, se le pusieron todos los servicios”.