Este martes por la siesta un hecho insólito ocurrió en la ciudad de Santa Fe. Un delincuente ingresó a un kiosco ubicado en la esquina de Laprida y Boulevard Gálvez. Inesperadamente, luego de ser perseguido por efectivos policiales, el ladrón decidió saltar a la laguna Setúbal desde el Puente Colgante.

El hecho tuvo lugar minutos después de las 14.00 cuando el joven entró al local con un envase y la excusa de cargar agua. La empleada decidió responder a la petición del chico y cuando la mujer se descuidó, el delincuente abrió la caja registradora, sustrajo 2.500 pesos y escapó.

Un vecino y cliente del comercio que se encontraba a metros de la escena reaccionó y salió a la carrera del joven. Un llamado de alerta al 911 sirvió para que la policía se hiciera presente en ese momento y se sumara a la persecución.

El audaz delincuente se dirigió al Puente Colgante, desde donde ante el asombro de las personas que presenciaban la escena, se tiró hacia el agua con su botín.

A pesar del intenso rastrillaje que realizó la policía tras la caída del delincuente no lograron encontrarlo hasta una hora y media más tarde. El joven fue recapturado pasadas las 16.00 por personal de Prefectura, tras ser descubierto en los desagües de la zona en donde se había escondido.