Ambos equipos necesitaban los tres puntos. El visitante para dejar tranquila a su gente de que llegaba en optimas condiciones al clásico ante Banfield. Y por el lado de Colón, para sellar su actitud de ganador.

Colón no se hizo desear. Habían pasado minutos del pitazo del arbitro que Pereyra ya convertía el primer tanto del partido. El gol había sido tan temprano que hasta los de la barra del Sabalero se lo perdieron.

Aunque Lanús manejaba el partido a su antojo, también tenia errores que aprovechaban los puntas del rojinegro. Andrada controlaba una pelota impresionante y en menos de 5 minutos habían ejecutado 3 tiros de esquina para Colon. El partido se jugaba en campo de Lanús y el local generaba mucho peligro desde la pelota parada.
El equipo de Almiron tenia el profesionalismo que le faltaba a Colón para llevar la pelota al ras del césped y no dividida. Pero de todas maneras no le servía, porque el equipo de Dominguez estaba uno arriba y generaba más peligro desde la pelota parada.

Diego Vera no quería pasar desapercibido así que mandó una pelota al arco del 1 de Lanús. Pero el tiro se fue por encima de los tres palos. Los primeros 45 minutos fueron para el equipo de Dominguez, futbolísticamente al local le falto y mucho, pero supo aprovechar lo que tuvo para lastimar e irse tranquilo al vestuario.

En el complemento, el Sabalero había salido a comerse la cancha. Pero tenia errores defensivos del lado de Lucas Ceballos, por ende el ataque del visitante venia por ahí. Iban 17 minutos de la segunda mitad cuando Colón pasaba su peor momento. Lanús lo tenia prisionero en su propio campo.
El técnico sabalero mandó a la cancha a Garnier, quien ingreso bajo una lluvia de aplausos por ser el ídolo del clásico santafesino. En su lugar salió Pereyra, el reciente cambio tenia más marca que el jugador que se había retirado.
Lanús exigía a Broun. Por eso, Eduardo opto por sacar un delantero y mandar al campo de juego un mediocampista más retrasado como Fidencio Oviedo, para asegurarse el tanto conseguido.

Colón sufría el partido pero se aferraba desesperadamente al único gol que había podido conseguir. Faltando cuarto de hora para que culmine el encuentro, Broun tuvo una mala salida que por poco se convierte en la igualdad, pero estaba Conti para salvar la valla.

Lanús siempre fue superior a Colón, pero nunca supo aprovechar al 100% las flaquezas del lado defensivo de Caballos. Siempre le faltó el último pase para terminar las jugadas peligrosas. El Sabalero no jugó de la mejor manera pero consiguió el objetivo.

El cruce terminó 1 a 0 a beneficio del dueño de la cancha. Bien o mal, en casa hay que ganar. Colón suma 27 puntos y se mete en la lucha por un cupo para la Copa Sudamericana.