Durante la tarde del sábado mientras varias familias hacían sus compras para el Día del Padre en el Centro Comercial Andino al norte de Bogotá, un artefacto explosivo estalló en uno de los baños de mujeres del segundo piso del edifico y dejó a tres muertos y a ocho heridos.
“Un ataque como este, un artefacto explosivo en un baño de mujeres de un centro comercial, es un acto vil, cruel, cobarde y no vamos a descansar hasta capturar a los responsables”, dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en una comparecencia ante periodistas en el centro comercial.
En su intervención, Santos rehusó confirmar o desmentir hipótesis sobre los posibles autores del ataque, que fue rechazado por la guerrilla de las FARC y por el grupo terrorista del ELN.
“Y si esto es una manifestación en ese sentido, tengan la absoluta seguridad que a esos enemigos de la paz los vamos a perseguir sin tregua ni cuartel”, puntualizó Santos, quien en noviembre pasado firmó un acuerdo con las FARC que puso fin al conflicto que mantenían desde hace más de cinco décadas.
Al reaccionar al atentado, el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias “Timochenko”, expresó en Twitter su solidaridad con las víctimas y advirtió que “dicho acto sólo puede venir de quienes quieren cerrar los caminos de la paz y reconciliación”.
El edificio fue evacuado, mientras policías, ambulancias y bomberos llegaban rápidamente a la zona, famosa por sus bares, restaurantes y discotecas.
Horas después de la explosión, se escuchaba música y circulaban personas en las calles aledañas al Andino, aunque la movida nocturna estaba notoriamente disminuida con respecto a lo habitual.





















