Por Germán Beauge*

La líder alemana viaja a Washington a encontrarse con el inquilino de la Casa Blanca por primera vez. Merkel quiere trasladar a Trump la “significación central” que para Berlín tiene la Unión Europea.
Será un primer contacto personal y, según avanzaron fuentes gubernamentales, la canciller pretende hacer valer el peso económico de Alemania para Estados Unidos. En vísperas de importantes cumbres internacionales -en mayo la OTAN se reúne en Bruselas, el G-7 en Italia y en julio el G-20 en Alemania-, no deben esperarse de la reunión revelaciones en cuanto a contenidos.
Merkel destacó la importancia de “hablar con el otro, no sobre el otro” y de “entablar un diálogo directo”, tras varios contactos telefónicos mantenidos con Trump, según la agencia de noticias EFE.
Su visita comenzará con un encuentro a solas, luego habrá otra reunión con inversores y empresarios y después una conferencia de prensa que dará ocasión de ver juntos a dos líderes de personalidad diametralmente distinta.
Merkel, acompañada en el viaje de representantes de algunas de los principales grupos empresariales alemanes, tiene intención de defender los intereses de los inversores germanos en Estados Unidos y dejar claro su rechazo a cualquier trato discriminatorio para sus empresas. Las inversiones directas de Alemania en Estados Unidos ascienden a 224.000 millones de euros y de las empresas alemanas dependen en ese país 240.000 puestos de trabajo.
Merkel ha manifestado trabajar con Trump sobre los valores democráticos comunes. El presidente, por su parte, señaló que desea preguntarle a Merkel su opinión sobre Ucrania y cómo tratar con Vladimir Putin, el presidente ruso.
La agenda de temas de la reunión incluye desde la guerra en Siria y el conflicto en Ucrania -incluidas las sanciones contra Rusia a raíz de la anexión de Crimea-, a Libia y la situación en Medio Oriente. El futuro de la OTAN también estará previsiblemente sobre la mesa, tras las reiteradas reclamaciones de Estados Unidos a sus aliados para que inviertan más en defensa.
*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.



















