Por Germán Beauge*

Estados Unidos lanzó ayer jueves sobre bases terroristas pertenecientes al ISIS en Afganistán el mayor artefacto no nuclear que posee, un explosivo conocido como “la madre de todas las bombas”. Este ataque tiene lugar tras el bombardeo al régimen sirio y en plena escalada de tensión con Corea del Norte.
“Es realmente un gran trabajo, estamos muy orgullosos de nuestro Ejército”, dijo Trump en la Casa Blanca, y señaló que había dado “autorización total” a ese ataque. La bomba, una GBU-43, fue lanzada a las 19.32, hora local, sobre una red de túneles y cuevas del ISIS-K (las siglas que se refieren a la facción afgana del Estado Islámico). El proyectil, de 10 toneladas de peso, se llama técnicamente Explosivo Aéreo de Artillería Masiva, cuyas siglas en inglés, MOAB, equivalen a las del apelativo Madre de Todas las Bombas en el mismo idioma, y de ahí el macabro apodo.
El Pentágono explicó que el ataque fue diseñado para minimizar el riesgo de las fuerzas americanas y afganas que llevan a cabo operaciones de limpieza en la zona mientras que maximiza la destrucción de instalaciones y combatientes del ISIS. ¿Será otro frente de batalla para Trump en momentos en que aumenta la tensión con Siria y con Corea del Norte? ¿Mintió durante la campaña al decir que no intervendría en conflictos externos? ¿Está rodeado de halcones y militares que lo obligan a ordenar ataques?
Trump dio todas las indicaciones de que su presidencia daría un giro aislacionista en política exterior, poniendo los intereses de América en primer lugar (America first). Pero también dejó muy claro desde el principio que la doctrina de Trump es que no hay doctrina. Si el ataque químico del que culpa al Gobierno sirio le llevó a lanzar, contra pronóstico, el primer ataque directo contra el régimen, ahora ha sorprendido con el uso de esta potente bomba. “Otro éxito”, dijo Trump en referencia al ataque de la semana anterior en Siria.
Sin entrar en el arsenal nuclear, esta es la bomba más potente de la que dispone Estados Unidos. También ha otorgado al Pentágono más margen de maniobra para ejecutar operaciones sin el visto bueno de la Casa Blanca y ha permitido que la CIA y el Ejército del aire, vuelvan a usar drones contra objetivos terroristas.
El Pentágono señaló que se habían tomado “todas las precauciones” para evitar las víctimas civiles en esta acción militar sin precedentes, aunque no hay aún datos sobre el resultado del lanzamiento de esta bomba.
*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.



















