Por Germán Beauge * (Especial para Nexo Diario)

Donald Trump pronunció el discurso más importante de su presidencia hasta el momento ante una audiencia distinta a la que está acostumbrado: la sesión conjunta del Congreso. Mostró una visión optimista, delineando varios de sus planes de gobierno, reiterando algunas de sus propuestas de campaña y expresando algunos cambios con respecto a su retórica usual.

El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó anoche al Congreso a reformar el sistema inmigratorio y de salud, a invertir un billón de dólares en infraestructura y a aumentar el gasto militar, en un primer discurso ante los legisladores en el que proclamó el inicio de “un nuevo capítulo de grandeza estadounidense”.

Sobre el tema de la inmigración, uno de sus caballitos de batalla, el presidente exhortó a demócratas y republicanos del Congreso a “trabajar juntos” para aprobar una ley de reforma migratoria. “Creo que una reforma inmigratoria real y positiva es posible, siempre y cuando nos centremos en las siguientes metas: mejorar los empleos y salarios de los estadounidenses, reforzar nuestra seguridad nacional y restaurar el respeto a nuestras leyes”, dijo el jefe de la Casa Blanca.

Pero al mismo tiempo, Trump prometió hacer cumplir las leyes migratorias del país para que aumenten los salarios, ayudar a los desempleados y hacer que las comunidades sean más seguras, antes de reiterar sus planes de levantar un muro en la frontera con México.

“Debemos restaurar la integridad y el imperio de la ley en nuestras fronteras. Por eso, pronto comenzaremos la construcción de un gran muro a lo largo de nuestra frontera sur”, dijo.

En materia de salud, Trump instó a senadores y representantes a que deroguen la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare, y a que la reemplacen por un plan que amplíe la cobertura médica y baje los costes de los seguros.

En cuanto a la política exterior, Trump prometió ante el Congreso que “trabajará” con los países aliados para “extinguir” al grupo yihadista Estado Islámico (EI), que opera en Siria e Irak y ha atentado en varios países de Europa.

“Trabajaremos con nuestros aliados, incluyendo a nuestros amigos y aliados del mundo musulmán, para extinguir de la faz de la Tierra a este villano enemigo”, expresó el presidente, quien manifestó su apoyo a la OTAN pero reiteró su llamado a que los países miembros de la alianza aumenten su contribución económica.

La intervención de Trump ante el Congreso no fue, técnicamente, un discurso sobre el Estado de la Unión, aunque es frecuente que los presidentes que recién han asumido el cargo hablen ante ambas cámaras en sus primeras semanas en el poder.

*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.