Úrsula Bahillo había denunciado tres días antes de ser asesinada en la ciudad de Rojas que su expareja, Matías Martínez, la amenazó en la calle, por lo que necesitaba que le dieran un botón antipánico.
De acuerdo al resultado preliminar de la autopsia, el ataque contra Úrsula comenzó por la espalda y cuando ella intentó escapar el femicida la volvió a sujetar para apuñalarla en el torso y en el cuello.