El ajuste provoca un fuerte cimbronazo en el sector turístico. Cambios en los sistemas de facturación y algunas dudas con los impuestos, generaron una parálisis.
Desde la Confederación detallaron que fue “un mes tranquilo en ventas, pero con sobresaltos para el empresario por los aumentos permanentes en los precios y las dificultades para conseguir mercadería, especialmente en textiles, calzados y materiales para la construcción”.