El primero se trató de un intento de robo en un local ubicado en el microcentro de la ciudad de Santa Fe, mientras que el segundo consistió en la irrupción en un edificio.
El detenido, oriundo de Córdoba, operaba en Santa Fe y Rafaela. Efectivos de la Policía de Investigación le sustrajeron un revólver calibre 32 largo y varios teléfonos celulares.
Los comerciantes elevarán un desesperado pedido de seguridad a las autoridades tras la muerte del joven santafesino que fue asaltado en su local durante la tarde de este martes.