“Normalmente tendría mi chaleco salvavidas entre los asientos, pero mañana lo llevaré puesto”, se lo escucha decir a David Ibbotson. Reconoció que la aeronave tenía fallas antes de emprender el vuelo fatal con el futbolista.
Lo hizo desde 1972 hasta 1982, donde compitió para los equipos Brabham, Ferrari, Lotus y Williams. Fue el tercer argentino en lograr entrar a esta categoría.