Se trata de las cianobacterias, que tiñen de verde las aguas del sistema fluvial del río Paraná. Es importante tomar una serie de recaudos ya que son capaces de producir sustancias tóxicas.
Con los primeros fríos y la mayor utilización de la calefacción, los peligros como la intoxicación por monóxido de carbono, los cambios bruscos de temperatura o la sequedad del aire en el interior del hogar ponen en alerta a la población.