Se hace llamar "El patrón del mal" y lleva tatuajes del narco colombiano a modo de homenaje. El fanatismo llegó a tal punto que impostaba la voz de Pablo Emilio.
El ex boxeador de Santa Margarita está en Colombia. Allí se fotografió con armas y junto a “Popeye”, uno de los asesinos del narcotráfico. Tras las críticas, la borró de sus redes.