El joven, identificado como Mario Barrionuevo, fue asesinado de tres disparos en Entre Ríos al 2900. Estaba saliendo de su casa cuando intentaron robarle.
Esteban, de 33 años, se enteró que su hijo estaba por nacer mientras volvía de Paraguay. Por eso le pidió a su pareja que le pusieran el nombre del arquero de Colón.