Fue inventada por un coleccionista. La figura lleva un arma de fuego en una de sus manos y la ropa que la joven utilizó en una oportunidad en la que fue trasladada a los tribunales para una de sus declaraciones.
Oli comenzó a desarrollarse en Argentina hace alrededor de tres años a partir de que una nena con síndrome de Down no quiso jugar con sus muñecas “porque ninguna se parecía a ella”.