No me entra en la cabeza que existan hijos peleados con padres y viceversa. No sabría cómo vivir sin ese combustible y ese afecto. Me estremezco de solo pensar en ellos.
Jorge Lanata los bautizó con ironía y precisión como “Seis-siete-rocho”. Fue un programa de la mal llamada televisión pública que se dedicó a perseguir...