Las víctimas iban caminando por la calle y fueron obligadas a seguir transitando por el barro que había al costado del asfalto. Como se negaron, fueron atacadas.
La Unidad Fiscal de Violencias de Género, Familiar y Sexual dio por cerrada la investigación en relación a la promoción y a la explotación sexual de la víctima. Solicitará penas de entre 10 y 20 años de prisión para la expareja, el excuñado y la exsuegra de la víctima.
A todos los imputados además se les endilgó haber sustraído 30.000 dólares, 10.000 reales y 2.000 euros y, a dos de ellos, la tenencia indebida de armas de fuego.