El chico de 15 años convivió tres días con los cadáveres de sus familiares, a los que ultimó escopetazos, en la escena del crimen, una vivienda de la ciudad de Elche.
Ocurrió en Avellaneda, en el norte provincial. Los chicos se encontraban pescando con sus padre en el Arroyo del Rey cuándo se produjo el horrible desenlace.