Un bebé de diez días y sus cuatro hermanos de entre tres y doce años se encontraban solos y con signos de estar abandonados hace varios días. Afortunadamente ya fueron asistidos y se encuentran a cargo de su abuela.
Estaban jugando en la vereda de su casa cuando fueron alcanzados por balas perdidas. Afortunadamente, ambos evolucionan favorablemente de sus heridas de balas.