El entrenador rojiblanco sufrió un susto mientras volvía a Rosario, pero afortunadamente no fue pasivo de lesiones físicas y estará presente en el duelo de mañana ante Huracán.
El club de la avenida ya luce su nuevo frente con un gran escudo luminoso que resalta los colores rojo y blanco. Fue un regalo de la dirigencia para los socios.